miércoles, 23 de abril de 2014

LA AUSENCIA DE BELLEZA EN LOS TEMPLOS, COINCIDE CON LA PÉRDIDA DE FE.

El templo en la Iglesia, desde el principio del cristianismo, comenzó a ser no sólo el lugar propicio para la celebración de cultos, sino que tomó el sentido de “la casa de Dios” y “lugar santo”, donde reside el “Misterio santo”. De ahí que se decorasen estos lugares con “signos visibles y escogidos, para significar realidades divinas invisibles”. El arte en el templo, desde el comienzo, fue un lazarillo que llevaba los fieles a Dios.

Y en un tiempo, relativamente corto, los fieles seguidores de Jesús se vieron transportados de los sencillos recintos, de sus “Domus ecclesiae”, a los espacios diáfanos y suntuosamente decorados, como las Basílicas construidas cual si fueran “un monumento a Dios”, siendo el fruto de la fe de los fieles que ponían sus construcciones al servicio de la Iglesia, para darle a Dios todo lo mejor que tenían. Dios lo llenaba todo.

Y de la fe de aquellos cristianos emergió una nueva teología del templo, que se realizaría en la liturgia, convirtiendo a las iglesias en el “templo palacio del Emperador de Cielo y Tierra” A partir de aquí serían incalculables las proyecciones de gracias y bendiciones logradas para los fieles, que mediante esta concepción del culto se realizarían en la Iglesia.

Con estos fundamentos, en un progreso ascendente, al correr el tiempo, se hicieron de los templos verdaderas Basílicas, Catedrales, Santuarios, como símbolos vivientes de la presencia de Cristo. La imagen de Cristo en estos lugares era palpable y creaba ambientes sacros. Se quería que todo en el templo hablara de Dios. Que el templo fuera reflejo de de todo lo celeste y divino, que fueran réplicas terrenales de los arquetipos celestiales, al tiempo que imágenes cósmicas. De esta forma, la cosmología y la teología se fundían en un mismo abrazo cristiano. El propio universo se le concebía como un templo, al que se le hacía figura de Cristo.

Comenzó muy pronto la idea de decorarles llenándoles de símbolos que hablaran de la gracia y sacramentos, haciéndoles centros de miradas, como presencias de Cristo. El altar, el sagrario, el ambón, la pila bautismal, hasta la luz y las paredes se convierten en palabra que habla con lenguaje evangélico y escenas bíblicas. En ellas se destacan las figuras de Cristo, la Virgen, los Apóstoles y los Santos, presentes como viviendo entre nosotros, al tiempo que elevaban el espíritu. Con todo ello, se creaba un ambiente fascinante en el que se vivía una liturgia viva, emocionante, provocando el sentido del misterio, como si el cielo y la tierra se unieran en un ordenamiento que lo abarcaba todo. “Creíamos que estábamos en el cielo, en el templo soberano del Creador del cosmos, como si el Verbo hubiera erigido bajo el sol de este mundo, el símbolo espiritual, el trasunto, de lo que es el más allá, la bóveda del cielo… como si la Jerusalén celeste y el monte Sión estuvieran aquí representadas, cual la ciudad supraterrena del Dios vivo” (Eusebio de Cesarea. Sermón de la consagración de la basílica de Tito).

Todo esto nos recuerda esos tiempos en los que se vivía una auténtica fe, tanto en la liturgia como en los diversos elementos que decoraban el templo. La palabra, la liturgia, el arte , la música, los símbolos, todo tomó carácter de santo, de sacro. Todo hablaba de Dios y llevaba a Dios, al tiempo que todo era elemento esencial que daba entrada a la santidad y cercanía de Dios. Y en la medida en que se olvidó o se entró en el retroceso de estas vivencias, se abrieron las puertas a la decadencia y pérdida de fe, o convirtiéndola en costumbre rutinaria. Esto es lo que el Vaticano II quiso reparar, introduciendo un aggornamento o renovación para actualizar la fe de la Iglesia.

A partir del Vaticano II se comenzó en la Iglesia un tiempo eufórico positivo en renovación, con ganas de cambiarlo todo y modernizarnos con rapidez. Era urgente y necesaria una adaptación y puesta al día en muchas cosas, especialmente en la liturgia, oficios religiosos y prácticas cristianas. Y donde más patente y visible se hizo el cambio fue en las nuevas iglesias o templos, aunque también los cambios llegaron a varias iglesias antiguas, que llevados del entusiasmo del cambio se despojaron de obras de arte, a veces sin criterio, quitando altares, imágenes, objetos y símbolos de arte que hablaban de fe, sólo por el mero hecho de modernizarse. La falta de formación, la ligereza y carencia de sensibilidad del clero, hizo que se cometieran imprudencias.

El crecimiento demográfico de la ciudades creó necesidades urgentes, a las que hubo que responder con templos nuevos acomodados a las nuevas exigencias del mundo moderno. Y aquellas iglesias que simbolizaban la “Morada de Dios”, la “Ciudad santa” la “ nueva Jerusalén” descendida del cielo, preparada como una esposa engalanada para su Esposo” (Ap. 21, 2s), ahora se pasaba a una iglesia funcional, desprovista de medios, de símbolos, de formas de belleza y de arte. En multitud de casos se crearon iglesias modernas que son autenticas joyas que confieren carácter sacro, creando espacios luminosos y ambientes religiosos, donde se perciben sensaciones que comunican al espíritu una emocionada calma y serenidad, apta para la contemplación interior.

Pero nuestra reflexión quiere detenerse en esa inmensa mayoría de nuevos templos que se han hecho con precipitación, acomodados a las circunstancias, con falta de criterios, de símbolos y motivaciones de fe, que están muy lejos de lo que el Vaticano II pedía. Algunos de ellos, según criterios de los fieles, desangelados y faltos de belleza. Siempre es disculpable la buena voluntad, pero ésta no basta. Cuando en las altas esferas se camina a destiempo por falta de previsión, y ésta la ha habido, cuando no se ha estado atento a las planificaciones urbanísticas, para poder elegir a tiempo el lugar adecuado del templo, adelantándose a los acontecimientos y ofreciendo servicios religiosos a fieles, que llegaban a la urbe desorientados. Y caminar con rémora en esto es fatal.

La “casa de Dios” y “casa de la comunidad”, como lugar de encuentro entre Dios y el hombre, donde se realizan las nuevas teofanías, no impide el que sean humildes y sencillos recintos, lo que importa es que sean lugares significativos, que creen espacios sacros y religiosos, capaces de expresar la encarnación de Dios con ambientes de presencias cargadas de teofanías. Pero es difícil crear estas realidades en naves comerciales o en construcciones sin atisbo de sentido religioso, vacías de signos y símbolos, alejadas de sentido sacro, carentes de presencias y manifestación de Dios. Son lugares que no parecen iglesias y poco propicios para atraer a las nuevas juventudes, que sean las piedras angulares que edifiquen el futuro evangélico de Cristo.

En general, en la mayoría de los nuevos templos, no se ha sabido tener en cuenta la visión externa, como medio de atracción y llamada. Ni la nueva arquitectura ha sido un fruto maduro de fe, donde vibra el interior con sentido evocador de oración. Ni se ha estudiado la luz, que tiene el sentido de gracia, de fe y gloria de Dios. ¡Cómo se echa de menos un cierto sello kerigmático, que daría carácter y sentido de encarnación! Da la impresión de que se ha hecho el edificio sin haberse planteado qué es una iglesia, qué aspecto y sentido de fe debe trasmitir. De ahí que haya personas que critiquen aspectos, formas y contenidos, desprovistos de fe, sentido y razón.

Se ha prescindido de símbolos, cuadros artísticos, obras de música, imágenes y otros objetos, como elementos importantes para conferir carácter sacro a un edificio, mutilando el sentido misterioso de cercanía a lo divino, al tiempo que se vaciaba la versión simbólica de la morada de Dios entre los hombres. Se han suprimido las campanas como cosa superflua, que tenía el sentido de convocar, cuando en realidad la iglesia, en el vocablo griego, significa convocación, convocar a la asamblea de los fieles que acuden a celebrar el culto. Más grave es aún la supresión de vidrieras, que no sólo trasmitían la luz como símbolo de la gracia divina que ilumina a las almas de los congregados, sino que creaba ambientes místicos propicios para la oración y el encuentro.

Todo esto nos ha hecho perder la afición y gusto por el sentido del misterio. Hasta nos hemos resignado a que nuestros lugares de culto dejen de evocar y expresar el sentido sacramental que se realiza en ellos. De esta forma ha crecido la frialdad espiritual y ha aumentado la indiferencia, signos ineludibles de la pérdida de fe. El espacio místico y sentido sacro que infundía respeto y reforzaba los sentimientos religiosos de la persona, que a su vez conferían carácter sacro y sensi-bilidad de espíritu, se ha diluido en desconocimiento casi total. Uno de los grandes reproches que suele hacerse a ciertas iglesias modernas, es el sentido de la nada y el vacio que trasmiten. Lo que demuestra la poca sensibilidad y la falta de belleza estética que hay en esos ambientes y personas. Todo esto da como resultado un avance progresivo de falta de fe, de ausencia de cristianos. Es un declive espectacular y alarmante que debe hacernos pensar y corregir defectos para un futuro. Es hora de despertar y reconocer que el haber desmantelado nuestros templos, nos ha llevado a esta ausencia y pérdida de fe, tal vez irreparable, y la que aún no queremos reconocer, pero no por eso deja de ser grave.

miércoles, 9 de abril de 2014

Queridos amigos de Fr. Jesús de la Cruz.: Paz y Bien.

Al cumplirse el decimo sexto aniversario de la muerte del Hermano Fr. Jesús de la Cruz, (9-IV-1998), queremos nuevamente, ponernos en contacto con todos sus amigos y bienhechores, para tenerles informados sobre la marcha de su proceso, en el que deseamos sea reconocida su ejemplaridad de vida ante la Iglesia. Confiamos siempre en la infinita misericordia de Dios que da a conocer a sus santos. Pero también es necesario que nosotros colaboremos en pro de su causa, rogando su intercesión y pidiendo al Señor, que a través de la ejemplaridad de este Hermano, se manifieste su Divina Voluntad y pueda ser reconocida su santidad para bien de la Iglesia.

En primer lugar, queremos recordarles, que el tercer libro sobre su vida: “Discípulo de la Verdad”. TESTIMONOS, salió a finales de 2013 y en él se recogen los testimonios de todos aquellos que han deseado colaborar, manifestando los recuerdos y las vivencias que tenían sobre Fr. Jesús. Es un libro de gran valor para el trabajo y proceso de su causa, ya que son imprescindibles los testimonios de aquellos que le conocieron o vivieron con dicho hermano. Se recogen también testimonios gráficos como pictóricos, donde se narran los acontecimientos más destacados de su vida o hechos significativos de gran valor. Dicho libro está disponible para todos los que estén interesados o quieran dar a conocer a otros la vida de este religioso ejemplar. Cuesta 10 Euros y se puede adquirir en: Duque de Sesto, 9. –28009, -Madrid.

En la última carta les indicábamos que con el motivo de presentar el libro, se hizo una exposición con las diversas obras poéticas, pictóricas y gráficas, que se han recogido sobre Fr. Jesús. Además del éxito que se obtuvo sobre la exposición, se consiguieron nuevos testimonios de los visitantes de gran valor, ya que la gran mayoría de los que visitaron la exposición le recordaban y habían tenido motivos m,y vivencias que conservan muy gravadas en su vida, pues su testimonio y ejemplaridad de vida lo consideraban como el de un santo.

Se siguen dando nuevos pasos aunque estos no sean perceptibles para los demás. A todos nos gustaría realizar avances espectaculares con rapidez, para ver resuelto todo el proceso en breve tiempo. Pero en estos asuntos la Iglesia siempre camina con pies de plomo, asegurándose y comprobando la realidad y veracidad de los hechos antes de dar su veredicto y pronunciarse, para evitar de esta forma, errores que dañen a la Iglesia, al tiempo que se dé testimonio de la verdad.

Una vez más, les rogamos y pedimos muchas oraciones en pro de su causa, ya que la oración es muy necesaria para que el Señor atienda nuestros deseos. No se olviden de pedir gracias y favores por intercesión de nuestro hermano Fray Jesús de la Cruz, ya que todo se va recogiendo para la resolución de su proceso. Las gracias como los milagros solo son obra de Dios, pero cuando estos se realizan mediante la invocación o intercesión, de aquel cuya vida es presentada como ejemplar, la Iglesia le considera santo y lo eleva a los altares. Por eso, no dejen de comunicarnos esas gracias, favores o milagros que reciban por intercesión de Fray Jesús de la Cruz. Abajo les ponemos teléfonos y direcciones donde pueden comunicárnoslo. ¡Gracias!.

Les deseamos que estos días de la Semana Santa sean para Vds. santos, y los celebren con verdadero sentido cristiano. Que la oración y la reflexión sobre el misterio de nuestra salvación les ayude a celebrar con la mayor alegría el acontecimiento de la Resurrección, en la que todos hemos resucitado con Cristo. Reciban también, nuestros mejores deseos en ese ¡Feliz Pascua de Resurrección!, con el que inauguramos el gozo incontenible de vivir “la vida nueva” que Cristo nos ha ganado.

Les saludan atenta y cordialmente:
 Fr. Victorino Terradillos y Fr. Arsenio Muñoz




Nuestros correos son: 

Fr. Arsenio Muñoz Martín.
C/. Duque de Sesto, 9.
28009 - MADRID.

Si prefieren E-mail: arsemuno@yahoo.es
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Fr. Victorino Terradillos Ortega.
PP. Franciscanos. SANTUARIO.
05400 - ARENAS DE SAN PEDRO (ÁVILA)

Si prefieren E-mail tupi35@yahoo.es
___________________________________

El E-mail de Santuario es:  

sábado, 1 de marzo de 2014

Pastrana, “Ciudad Teresiana”

Recientemente han sido nombradas “Ciudades teresianas”, las 17 ciudades donde Santa Teresa de Jesús realizó sus primeras fundaciones. Es como preparación al gran acontecimiento del Vº centenario de su nacimiento, los hermanos Carmelitas quieren recordar de forma especial el paso de Santa Teresa por aquellos lugares en los que la Santa de Ávila dejó la huella imborrable de su paso, como mujer y Santa reformadora, dando un nuevo impulso espiritual a la Orden carmelita, como incremento y ayuda para la Iglesia de aquel tiempo, creando la renovación que necesitaba.

El “Libro de las Fundaciones” es un fiel reflejo de esa huella que dejó a lo largo de la geografía española, Y cada una de las ciudades en las que realizó su fundación, son testigos de esa profunda espiritualidad que llevaba la Santa en lo más hondo de su alma. Ella siempre humana, conciliadora, convincente, decidida, prudente, eclesial, iba dejando testimonios evangélicos sublimes, rayanos a lo sobrenatural. Era la obra y los escritos de esta intrépida y santa mujer, con los que mereció el calificativo de “obras que invitan a la virtud, por su provechosa y santa doctrina, émula de las Sagradas Escrituras”. Teresa Llevaba en su alma ese espíritu apostólico de la Iglesia y sentía en su corazón la situación dolorosa de reformas y contrarreformas por la que pasaba la Santa Madre Iglesia. Pastrana sería un primerísimo escenario donde comenzó la reforma teresiana, innovando la vida espiritual que diera fruto evangélico. “Mil vidas pusiera yo para remedio de un alma de las muchas que se pierden”. (Camino de Perfección. Cap. I, Ibid. Cap. II).

Y al recordar la fundación de los conventos teresianos de Pastrana, dejando a un lado todas las peripecias que tuvo que sufrir con la Princesa de Éboli, y cumpliendo las palabras que Dios le dirigió, “que no dejase de ir (a Pastrana), que a más iba que aquella fundación”, tenemos presente aquel impulso creativo con el que la Santa amplió su programa fundacional, abriendo la nueva casa para los religiosos descalzos, el Carmelo Descalzo, en el cerro y ermita de San Pedro. Esta sería la casa y cuna de los comienzos de la nueva reforma que ella emprendía. Casa que sería lugar de floración de personajes de gran valer, de admirables teólogos, juristas, misioneros y santos varones. Aquí fue donde comenzó a fluir la vida de los religiosos con gran fuerza renovadora, viviendo el espíritu reformador que la Santa había emprendido y que era el que la Iglesia necesitada en aquel momento.

Desde los comienzos la casa se revistió de aquel ambiente religioso y artístico, donde hubiera espacio para la sensibilidad artística y espíritu cultural. La misma Santa siguiendo la costumbre de comprar imágenes de arte que invitaran a la oración, donó las primeras obras de arte para que las paredes se decoraran con motivos religiosos que invitaran a la oración y meditación. Aun permanece allí el Cristo atado a la columna, que según reza, lo regaló la Santa cuando vino a fundar esta santa casa. El mismo Fray Juan de la Miseria dejó también en la ermita de San Pedro, un Ecce Homo, pintado al fresco, en el lado del evangelio. Hay otras obras, salidas probablemente de sus pinceles, que aún decoran la casa, como el retrato realizado sobre la Santa entregando la regla a Fray Ambrosio Mariano, de excelente calidad pictórica, como la no menos artística obra que narra la profecía de Juan Jiménez, realizada sobre el cerro y la ermita de San Pedro; amén de otras que se narran en el libro Becerro, cuyas obras se desconoce su paradero o ya no existen.

Aunque el principal conjunto de la obra artística carmelitana, lo forma una galería de obras que narran la fundación del Carmelo en Pastrana. Obras que hoy integran la exposición permanente de arte religioso en el Museo de Pastrana. Un primer conjunto y de mayor interés lo forman seis grandes lienzos, con admirables paisajes y motivos religiosos, donde se destaca el testimonio de la Santa en manifiesta actitud de protagonista, como también la figura de San Juan de la Cruz, el P. Baltasar Nieto, los príncipes Ruy Gómez, Ana de Mendoza, Isabel de Santo Domingo, Ambrosio Mariano, Juan de la Miseria, entre otros muchos personajes que integran la historia y que confieren gracia y belleza al compacto artístico. Todo el conjunto de detalles y personajes, narran y resumen el ambiente espiritual que flota en lo más profundo y decorativo de la belleza artística, manifestada con palabras gestuales, expresiones místicas, actitudes religiosas, elocuentes silencios, idealidad de milagros, momentos de sentido teológico llenos de presencias y vitalidad espiritual, donde la armonía, la estética y la belleza artística imprimen el verdadero sentido de lo espiritual, que lleva al observador a esa visión de la transcendencia.

Sigue aumentando el interés artístico que despiertan otras series de lienzos teresianos con diversos motivos y firmados por Alonso del Arco. Un primer cuadro hace relación a San Juan de la Cruz, en ese diálogo ferviente que mantiene con el Cristo Nazareno, de bella factura artística y sentido armónico. El segundo lienzo, es un motivo que no podía faltar en este relato espiritual, es la figura de la Virgen, expresando el acontecimiento espiritual de la imposición del escapulario a San Simón Stock. Su vibrante colorido atrae la mirada de nuestros ojos y nos sitúa en el momento espiritual del acontecimiento. Un tercer cuadro, está completando los acontecimientos históricos del Carmelo con gran sentido espiritual, allí está ese hermoso cuadro que representa el momento solemne, en el que Santa Magdalena de Pazzis recibe la sagrada comunión de manos de San Alberto de Sicilia, totalmente invadido por una luz espiritual que nos sitúa en el momento transcendental de comulgar a Cristo eucarístico. Tanto los rostros como las expresiones, dan razón del momento espiritual bellamente expresado. Y completa la serie un cuarto cuadro, que nos muestra otro de los momentos espirituales que vivió la santa, en ese diálogo y entrega que mantuvo con Cristo. La Merced del clavo, manifiesta a la Santa en total entrega a Cristo y le ofrece la mano para recoger ese clavo de pasión, arrancado del sufrimiento de Cristo. Tanto Cristo como la Santa están tratados con bellos colores e iluminados por esa luz misteriosa que penetra en el interior de la escena y que nos sitúa en ese momento de la celeste visión.

En similitud de tamaño y forma hay otro de los cuadros que completan la galería histórica, en el que se muestra la devoción hacia la Virgen del Carmelo, haciéndola derivar el origen de la Orden con el comienzo de la vida de la Virgen. Aparece la figura del la Virgen niña, vestida de carmelita, coronada de rosas, aureolada de estrellas y portando un ramo de azucenas. Está acompañada de San Joaquín y de Santa. Ana -sus padres-, teniendo por remate una corona de querubines, atravesada por los rayos de luz en cuyo centro aparece la paloma como símbolo del Espíritu. El cuadro es de bella factura y sentido estético de composición, con gran movimiento y belleza de color.

El museo cuenta con una serie de cuadros que narran diversos acontecimientos relativos a motivos carmelitanos, donde se destacan las figuras de San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús. No faltan retratos de Santos padres vestidos de carmelitas a los que se vinculan los orígenes de la orden del Carmelo, teoría totalmente descartada.

Por último hacemos mención de varios de los cuadros de bella factura y firmados por autores clásicos posteriores a la fundación, que la completan y decoran. Son retratos firmados por Juan A. Escalante, Paulo de Mattey, Salvador Maella, Fr. Juan de la Miseria, Pedro P. Bubens, Alonso del Arco y varios de la Escuela Castellana. Todos ellos de gran estética decorativa, riqueza de color y belleza con sentido espiritual. El Museo se completa con toda la serie de cuadros relativos a la orden franciscana, adquiridos y traídos a este lugar por religiosos franciscanos, quienes han ocupado el convento desde 1855, por la desamortización de Mendizábal. Pastrana, es tal vez, una de las fundaciones teresianas que cuenta con una de las mayores colecciones con temas relativos a dicha Fundación. El tema da para mucho más que una breve reseña.

miércoles, 1 de enero de 2014

Las Edades del Hombre en Castilla y León. Hito de Belleza

Hace más de una década en la que Castilla-León sorprendió a la cultura con una idea innovadora de belleza, sacando y exponiendo la riqueza de su arte de siglos, para mostrarlo como el resumen de la fe de una Iglesia, que vivió y sintió el seguimiento de Cristo, que hizo catequesis, teología y vida religiosa para un pueblo que creció en sensibilidad estética y en vida espiritual, haciendo de la belleza de su arte sacro, auténtica vivencia de evangelio y real comunión vivencial de Iglesia.

La humilde Castilla, la que no ha contado tanto para la industria y el progreso actual, es la que ha sabido intuir a tiempo la idea evangélica y eclesial, sacando del arca histórico las razones de su fe, con un arte que ilumina el pasado y que hoy lanza rayos de luz que destruyen las tinieblas de ese túnel oscuro de nuestro tiempo, donde la fe se tambalea con presentimientos de abandono, de ceguera y errores, con paralización del espíritu cristiano. La fascinación creativa del espíritu artístico cristiano que tanto brilló en otro tiempo, ahora está desembocando en lo efímero, vacuo y pasajero, que deja temblando la fe y heridos los sentimientos religiosos. Mientras otros dormían prodigando esos “happening de esnobismos”, instalados en brillantes salas de exposiciones, laureando un arte negativo, hoy calificado como “Falto de fe y sentido, que caracteriza la posmodernidad”, mostrando un arte que nada revela y ha dejado de ser portador de fe. Ante esta situación Castilla-León sacó en sus góticos templos las “Edades del Hombre”, como grito profético de un pasado que reclama la vuelta a la belleza del arte religioso.

Hoy las “Edades del Hombre” se han convertido en voz de la Iglesia, una voz que se hace eco de teología y catequesis renovadora de fe. De ahí que hayan sido imitadas no solo en la geografía nacional, sino tomada por modelo a imitar por la misma Iglesia en otras naciones. Con las Edades del Hombre, Castilla-León ha mostrado el valor religioso contenido en ese esplendor artístico de sus templos, donde la belleza religiosa trasforma nuestro sentimiento en acto de fe, en llamadas de reflexión mediante la estética y el arte de belleza que lleva a Dios, reflejando lo santo y sagrado, la unidad del hombre con la transcendencia y el ansia de llegar a comprender y vivir la eternidad.

Este movimiento artístico ha creado una atmósfera cultural cristiana, que está dejando señales y abriendo caminos para construir una nueva etapa renovadora para el hombre de fe, donde el arte siga siendo la fuerza de apoyo en ese seguimiento evangélico que ofrece la Iglesia católica. La llamada de este arte sacro, es un anuncio evangélico que proclama el mensaje de la Verdad divina, que encamina hacia el bien absoluto, que pone en evidencia la unidad, la bondad, la belleza religiosa de la auténtica Verdad, manifestada en toda la creación. Desde este aspecto, las Edades del Hombre han tomado a su cargo el ser testigo del arte sacro, al tiempo que medio evangelizador y transmisor de fe, ya que su misión está basada en servir de apertura intrínseca del hombre hacia Dios, desenmascarando el arte que no tiene trasfondo ni fin religioso. El arte de las Edades acerca el hombre a Dios, le impulsa a una búsqueda de valores más altos y espirituales, lleva ese vivir la riqueza de dones y carismas, que llenan la vida de santidad, creando un mundo nuevo y una tierra nueva decorada con la belleza de Dios.

Si la gente busca ese arte de las Edades, es porque ese arte posee un intrínseco valor sagrado, es un arte religioso y espiritual que habla de Dios, un arte que muestra a los visitantes ese Dios vivo en el que creen. Es un arte de belleza que habla con la realidad de la verdad que entra por los ojos hasta el fondo del alma. Un arte teologal que es fruto de la fe de un pueblo que durante siglos veneró la presencia de Dios en sus imágenes. Es un arte sacramental, un arte creado para vivirlo en liturgia devocional cristiana, resaltando la conexión de unión e interrelación que existe entre el arte y la fe, entre el hombre y Dios. Es también un arte que infunde amor por lo sagrado, por lo bello, por la religiosidad de la fe. Un arte que anima e impulsa a seguir mostrando el esplendor de la belleza, sin dejarse seducir por la cobardía de modernismos que defraudan y oscurecen la fe.

Con estas exposiciones la Iglesia está promocionando ese precioso legado de la tradición, testigo privilegiado de un patrimonio cultural que pide ser trasmitido a las nuevas generaciones. Sirve también de testigo de belleza para el mundo de hoy y el que nos precede. El artista como la Iglesia, son testigos de belleza y fe. Una fe que está en permanente diálogo con la cultura, que se convierte en itinerario fiel que conduce al ser humano a ese vivir y atestiguar la fe y la belleza de Cristo. Toda forma autentica de arte, como el que se expone en las Edades, muestra verdaderas vías de acceso a la realidad cultural, en ese diálogo sincero del hombre con el mundo y con Dios. “La búsqueda extraña de la belleza (dijo Benedicto XVI, mensaje de la belleza, 30-11-12), o búsqueda humana que se separa de la verdad y la bondad, se transforma en un itinerario que desemboca en lo efímero, banal y superficial”. La verdad y la belleza son el diálogo cultural que ofrecen las Edades del Hombre, pero un diálogo renovado donde brilla la estética y la ética, la belleza armónica y la bondad, la fe y el sentido sagrado de la vida, sin engaños ni subterfugios.

Hoy las Edades del Hombre siguen siendo evangelio de arte y de belleza, lugar de encuentro entre el hombre y Dios. Evangelio viviente de luz y belleza. San Mateo en su Evangelio recuerda este pensamiento. “Brille así vuestra luz –y belleza- delante de los hombres, para que viendo vuestras buenas obras glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt. 5, 16). En las Edades del Hombre la belleza de las obras manifiesta claramente una verdad y bondad profunda y religiosa, que es coherente con la fe y la santidad, donde la belleza del arte proclama ese evangelio que va más allá y busca lo trascendente, como meta del ser humano. El lenguaje de las imágenes que muestra el arte de las Edades, está cifrado en símbolos que trascienden lo terreno y muestran el amor tranparente que lleva a Dios.

Si hemos querido recordar el arte de las Edades, es porque la belleza que muestran es la gran necesidad que siente el hombre de nuestro tiempo. Sobre todo, porque la belleza es manifiestamente reveladora de Dios, una manifestación pura y gratuita, que invita a la libertad y vence al egoísmo, que es lo que más está necesitando el hombre de nuestro tiempo. Las Edades pretenden mostrar a Dios por el arte, como un signo renovador de la presencia de Dios. Sus imágenes hablan como signo visible del Dios invisible. Señalan un camino de belleza que nos cubren de luz y nos envuelven en la Luz de aquel que es la Luz, la Vida y la Belleza. Es un mensaje que debe ser recordado, vivido y actualizado. 


jueves, 5 de diciembre de 2013

Invitación para la Exposición de Arenas

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Hoy se inaugura la Exposición en la galería Fundación Marcelo Gómez de Arenas


EXPOSICIÓN

SOBRE

LA FIGURA DE

Fray JESÚS DE LA CRUZ

-Franciscano-



Apertura el día 5 a las 19´00 hs.

Diciembre de 2013

 

Abierta los días, 5, 6, 7, 8, 9,

de 18´30—21´00 hs.

Lugar: Fundación Marcelo Gómez

C/. Dr. Lorenzo Velázquez,6

05400 ARENAS DE SAN PEDRO

(Ávila)



GRACIAS POR LA VISITA.

 

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O en web:




ORIENTACIÓN


La presente exposición está dedicada a la figura de Fr. Jesús de la Cruz, religioso franciscano que vivió muchos años aquí en Arenas de San Pedro.

En el Santuario pasó los últimos 25 años de su vida. Su ejemplaridad de vida nos ha dejado un testimonio admirable que merece ser recordado. Este es el motivo de la exposición.

Las obras de la exposición reflejan momentos de su vida. Una vida cargada de belleza espiritual, de oración y meditación, de sacrificio y abnegación. Detalles que los artistas se han fijado y sobre los que intentan reflejar algunas de las virtudes o acontecimientos más sobresalientes de su vida. Para él la vida era Cristo y todo estaba centrado en torno a su imagen, cuyo rostro divino le veía en los enfermos, los ancianos y los niños, por quienes se hacía contínua caridad practicada con obras. Fr. Jesús era amigo de todos, especialmente de los hermanos necesitados. Eso es lo que reflejan las obras de esta exposición.

Entre la obra expuesta encontrarás variación de estilos y tratamientos. Cada artista ofrece su trabajo como detalle de lo que él realiza. Por eso contemplarás obras al óleo firmadas por Victorio Rodríguez, Marta Jiménez, Manuela García y Arsenio Muñoz. También encontrarás el prestigioso arte de Manuel Sánchez Fuentes, un delicado trabajo realizado a la plumilla. Como encontrarás dibujos a color y en blanco y negro, cifrados en símbolos y estructuras que muestran al hombre libre y liberado que supera el tiempo y el espacio. Su autor es Manuel Prieto. Y por último hay también una acuarela con la cara solo de Fr. Jesús, limpia, serena, rebosando gozo, paz interior, ternura y sencillez. Es como un pequeño espejo donde se refleja su alma. Esta obra nos ha llegado en agradecimiento por favores concedidos por Fr. Jesús, impulsada por la nueva vida que esperaba. Es de la gran artista Sandra Baldó.

Fr. Jesús estaba enamorado de Arenas. Esta tierra era un pedazo de cielo para él. Aquí comenzó su vida religiosa, sintió su corazón inflado de amor por la belleza de Cristo, de quien recibió su mayor tesoro: la MADRE. Y aquí hizo amigos y se sintió hermano de todos. Amó Arenas y la llevó en el corazón hasta que Dios le llamó a la nueva vida. Ahora concede gracias y ruega por nosotros.

Esto es lo que encontrarás en los libros que se exponen sobre su vida. 1º “Vivir con Pasión”. Que describe su vida y es apasionante, está llena de obras ejemplares, ayuda a vivir la vida. El 2º, “Fr. JESÚS… “VIDA OCULTA DE UN MÍSTICO”, es su espiritualidad donde se muestra su interior, su vivir la vida en Cristo y en la Virgen, la MADRE, la que llenó su vida. Por último 3º. “DISCÍPULO DE LA VERDAD”, nos ofrece los testimonios de todos los que le conocieron.

¡Admirables!

Información extraída del folleto de la exposición.

Obras en la Galería

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Carta a los amigos

Duque de Sesto a 26—XI—2013.
28009 -- Madrid.

Amigos de Fr. Jesús: Paz y Bien.

Nuevamente estamos con ustedes para trasmitirles nuevas noticias sobre el hermano Fr. Jesús de la Cruz. Aunque deseábamos que estas les hubieran llegado antes, todos estamos muy ocupados y nunca encontramos ese tiempo oportuno. Pero no queremos que se pasen estos días sin que reciban nuestras noticias y saludos.

En primer lugar, queremos comunicarles que ya ha salido el tercer libro sobre Fr. Jesús de la Cruz. El 1º, fue su vida: (Vivir con pasión), el 2º, fue la espiritualidad (La vida oculta de un místico) y este 3º, son los diversos testimonios (Discípulo de la Verdad)”, de las personas que han deseado colaborar, uniendo también los que lo habían hecho antes, ya que entre todos dan una visión más completa sobre Fr. Jesús, necesaria para su causa, ya que a tiempo debemos recogerlos, para cuando llegue el momento de la presentación de su causa.

Al mismo tiempo, se va a tener la exposición de cuadros que han realizado los diversos pintores y artistas sobre la figura de Fray Jesús. Comenzará, si Dios quiere, el día 5 de diciembre, al que se hará un pequeño acto de apertura, teniendo después un tiempo para la convivencia y la amistad. Estará abierta los días 5, 6, 7, 8, 9, de diciembre, dado que no se puede prolongar más. La exposición se realizará en Arenas de San Pedro, C/. Dr. Lorenzo Velázquez, n. 6, en los días indicados. El horario de visitas será de 18´30 a 21´00 hs. Quedan invitados y les agradecemos la visita por anticipado.

Son muchas las gracias que está concediendo el hermano Fr. Jesús, Nos llegan noticias de diversos lugares, las que agradecemos para estar informados y unirlas a su proceso. No dejen de comunicarnos todas las gracias y favores que reciban por su intercesión, pues cuentan mucho para su proceso Y si pueden documentarlas tendrán aún más valor.

Dado que nos vamos acercando a los días santos de la Navidad, les felicitamos y les deseamos que sean unos días llenos de gozo y alegría santa, ya que celebramos la venida del Señor y el misterio de nuestra salvación. Que sean unos días para la unión y celebración del amor familiar, en los que renovemos nuestros mejores deseos y proyectos de vida.

Que juntos y unidos a los mejores cristianos, como son los santos, celebremos el don de la fe, que nos hará santos a nosotros y sintiéndonos Iglesia, bajo la mirada de Cristo nuestro Hermano y la Virgen María nuestra Madre.

Nuestro cordial saludo: Fr. Victorino Terradillos y Fr. Arsenio Muñoz

domingo, 17 de noviembre de 2013

Los libros vuelan y viajan

Escrito que Victorino leyó en la presentación en la Galería Cerdán de Talavera de la Reina, el día 15 de noviembre.

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L O S    L I B R O S    V U E L A N    Y    V I A J A N


  No otra cosa pretendemos nosotros al oír y leer, sino recoger tantas cadencias como transportan estos dos libros “Vida oculta de un místico” y “Discípulo de la Verdad”.

Fray Jesús de la Cruz
Pretendemos que viajen y vuelen los libros, la historia, el historial de una persona que nosotros hemos conocido en el tiempo, y nos ha dejado detalles impresionantes de su geografía e historia, vida interna y modalidades del interior. Porque se trasluce la vida cuando hay fuego de hoguera en las salas interiores.

“Hemos comprendido, dice don Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid, que no debe perderse su memoria, que no nos es lícito olvidar los beneficios del Señor y que nuestro hermano y fiel discípulo de Jesucristo es una señal que debemos tener presente en el recorrido de la vida”. Va siendo enriquecida la Iglesia, la historia humana, la veracidad de la Iglesia con estas vidas testimoniales, que en todo nos dejan un depósito de esperanza, de alegría, de saber y poder encontrar tesoros siempre nuevos, el símil del Reino. No podemos perder su memoria, y, en esta razón puestos, como grupo queremos seguir presentando estos dos libros, a los que sugerimos que viajen y vuelen. Que cada uno de nosotros lleve estos ejemplares, lo pongan en la mesa de lectura, en el estante de los libros bonitos y buenos, y que, por el cariño hacia todos, que extendamos el libro como regalo. “Toma, y lee, verás que hace bien esta historia de una fraile franciscano, discípulo a los pies de Jesús crucificado”.

"Pozo de gracia"
“Vida oculta de un místico” salió publicado el 2011. Apenas se ha presentado como su nacimiento y contenido. Los que han tenido la suerte de asomarse a su descripción, han visto una ciudad bien compacta, bien distribuida, bella y ordenada en torno a la Madre y al Señor. Hay un estudio fiel y exhaustivo sobre la obra de la Venerable sor María de Jesús de Ágreda, hay un describir al detalle gozos y lágrimas, encuentro y diario leer de un libro que para fray Jesús ha sido un pozo de gracia. Le cayó en las manos, y supo beber de este pozo de nieve toda la abundancia que los “sabios” no han podido ver, y lo han despreciado por ser una obra “mística, de una mujer y, además, monja”. Con un guión hecho y rehecho, se ha logrado, por el autor Fr. Arsenio Muñoz, una película, un video de dos vidas: la búsqueda de un huérfano, el ansia de un religioso franciscano por llegar a la santidad, y la delicadeza y suma descripción de bondades de la Redención, en un estilo que jugó bien con la fantasía, la sencillez del alma, la predicación del corazón y la cercanía de las almas. A un fuego se unió un calor.

Hay mucho recorrido, y bibliografía, y dicho con intención de llegar a entregar una mensaje, desde la vida que ha sido vivida en tiempo, en lectura, en sencillez, en devociones y en el dejarse ir haciendo por la fuerza del Espíritu. Entró el Espíritu como un viento impetuoso, en el autor y en el contenido del hijo de la Iglesia y de la Orden Franciscana, y puede alimentar este fruto a muchas generaciones.

Hace poco, en este año 2013, ha salido un libro nuevo sobre fray Jesús de la Cruz: “Discípulo de la Verdad”. ¿Tanto da la historia y la vida de este fraile sin letras y dedicado a servir, a estar a los pies de los más pobres y de la Comunidad entera de los Conventos por donde ha pasado? ¿No será el autor escritor que esté magnificando una obra que ha sido tan pequeña, imperceptible, y en muchos casos rara y con defectos? ¿Dónde estamos?.

Son más de cuarenta personas quienes dan testimonio y datos. No hay invención, ni el afán selectivo. Hay lo que hay, una realidad. Pero, oh realidad, ¡qué difícil de entender y no ser rechazada, qué difícil de no ser perseguida y de aguantar los pasos del tiempo!

Estamos delante de la realidad, de muchos que, desde la verdad y sinceridad, manifiestan en sencillez lo que han visto y experimentado. Todas las evocaciones son de sobra “conocidas” por quienes hablan. Y así queda descrito fray Jesús, y mencionados los momentos ante la Eucaristía, y la ayuda a los pobres, la “dulzura que salía de su boca que era reflejada en sus obras”. Predicaba como un gran orador, con arrebato hasta las lágrimas, pero lo que manifestaba era su gran experiencia de gracia por la maternidad de la Madre y la redención del Señor. No hay invención, más bien sobriedad y contenido relato de algo que ha causado expectación y gracia.

Fray Jesús siempre Amor
“De los santos siempre aprendes mucho, nos sorprenden, nos dicen cosas que te enseñan a vivir con gozo y esperanza. Sobre todo, a vivir mejor, a ser mejor, a sentirte a gusto”, dice el testimonio A 23. Las semillas de nuestra vida, que surgen en un lugar y viajan volando por multitud de geografía y personas, llegan a dar fruto si son bien cultivadas, cuidadas, y si son manejadas con abandono por las manos de Dios. Él conduce las guías de nuestras cepas hasta subir por el parterre, y producir frutos abundantes.

Fray Jesús de la Cruz es discípulo, y supo dejarse en la forja del tiempo, del trabajo, entrega y donación, dolor y comprensión hacia los más pobres de los pobres.


Victorino Terradillos Ortega

sábado, 16 de noviembre de 2013

Presentación en Talavera:
resultó agradable y de emoción.

2013
En la Sala de Exposiciones de Manolo Cerdán, Puente Nuevo, 4, de Talavera de la Reina (Toledo) se presentaron los dos últimos libros sobre fray Jesús de la Cruz: Vida oculta de un místico y Discípulo de la verdad.

Presentó el momento cultural y de gran interés Don Manuel Cerdán. Intervinieron en la presentación fray Arsenio Muñoz y fray Victorino Terradillos.

2011
Resultó agradable y de emoción el acto que nos acercaba la figura sencilla, religiosa y ejemplar del franciscano fray Jesús de la Cruz. Nacido en Argentina, muy conocido en Talavera porque aquí vivió una hermana, y muchas de las obras de caridad las realizó con estas gentes. Morador durante los últimos 25 años de su vida en el Santuario de San Pedro de Alcántara. Dejó fama de hombre bueno, laborioso y amable, devoto de la Madre, del Señor y de la Eucaristía. Era muy conocido por su parecido físico con san Pedro de Alcántara.

En el ABC, apartado de la Provincia de Toledo, aparece la noticia de la presentación hecha el día 15 de noviembre de 2013.

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“DISCÍPULO DE LA VERDAD”   
(PRESENTACIÓN)  

1º.----Saludo: Paz y Bien.
Es un gran placer estar de nuevo con ustedes para presentarles este nuevo libro sobre Fr, Jesús: “Discípulo de la Verdad. Discípulo porque toda su vida fue aprender en la escuela de Cristo y de la Virgen Mª. Fue un auténtico discípulo.
 
2º.----Pero el tema central del libro es la recogida de testimonios  de todas aquellas personas que  conocían a Fr. Jesús. No están todos, por supuesto, pero los que están reflejan una imagen entrañable de Fr. Jesús. Nos comunican los momentos que han vivido junto a él y el profundo recuerdo que les ha dejado, como algo imborrable, como la huella que deja el santo que hemos tenido a nuestro lado en ese paso por nuestra vida. Por eso, cada testimonio recuerda de forma especial, esos momentos espirituales íntimos, en los que apreciaron el gran valor de su vida de unión con Dios y de su fe íntegra vivida en profundidad. Descubrieron al amigo de Dios que era también amigo suyo.

Por eso, a la hora de escribir dejaron su testimonio escrito, que se ha convertido en documento que afirma y testifica la realidad de una vida santa.

De esta forma, su testimonio  adquiere un valor grandísimo, ya que se constituye en base donde la Iglesia se apoya para  demostrar la ejemplaridad de su vida.

3º.----Su lectura no es una repetición de hechos, aunque muchos coincidan en los mismos. En cada testimonio hay una riqueza de acontecimientos nuevos, algunos de ellos están presentados con la emoción con que los vivieron cuando se los contaba el mismo Fr. Jesús.

Todos reflejan esos momentos únicos de su vida que ellos recuerdan y siguen viviendo con verdadera emoción. Algunos recuerdan esos momentos de sufrimiento y de desolación por los que tuvo que pasar, como el que vivía la dura pasión de Cristo.

Otros recuerdan los momentos de lucha y renuncia, donde aparece el asceta y penitente, como hombre que vive totalmente entregado a la causa de Dios.

Hay Momentos espirituales de altísima contemplación vividos en diálogo íntimo con Cristo, o en momentos dulces con la Madre y Maestra, a la que él acude y siempre la tiene en los labios porque la lleva en el corazón.

Ahí están los Momentos de amor caritativo vividos con los pobres, los enfermos,  los necesitados y con todos los que  venían a pedirle  favores.

Momentos también de confidencia, tanto con los humildes como con los sabios y entendido o los señores obispos, que le buscaban para dialogar y tener una charla espiritual con él.

Son verdaderamente testimonios de gran valor, porque entre todos nos dan a conoce la gran figura de este humilde Hermano, que siendo un lego en la ciencia, mantiene relaciones con obispos, con teólogos y gente de ciencia, que vienen a él para dialogar y hablar de cosas santas. ¿Qué tiene este hombre para que todos acudan a él, si él sólo es un simple lego?

No faltan los momentos gloriosos, ya que se nos cuentan milagros y gracias concedidas por su mediación. Esto nos llena de grata esperanza, ya que nos manifiestan que la gracia de Dios sigue actuando con él y por él. Necesitamos muchos de estos testimonios para su causa.

4º.----Hemos querido recoger también los testimonios de aquellos que ya figuraban en el libro anterior “Vivir con pasión”, no sólo para que estén reunidos todos en un mismo libro, sino para que juntos formen un aval, en el que se vea y se tenga una documentación preparada, para cuando llegue la apertura de su causa, que esperamos sea pronto, pues hay documentación preparada para ello.

5º.----Se ha introducido también un documento poético en el que se refleja ese sublime momento espiritual, dicho con esa elegancia de fervor y llama mística, del que habla con unción y de espíritu a espíritu, con la ternura y emoción de un vidente que nos arrebata el alma. Son pensamientos de luz místico-teológicos que buscan al amigo y Hermano para hacerle presente y vivo entre nosotros. Más que palabras de arte y belleza expresadas con pureza y gracia, son versos de oración, secretos íntimos del amigo, testimonios inéditos archivados en la luz de la conciencia. Momentos de experiencia gritados con la voz del profeta que pregona la verdad.

Es un canto testimonial a la vida de Fr. Jesús, a la oración de la aurora que él hacía como centinela de la mañana. A su espíritu herido cual el ciervo por la flecha de amor del Altísimo. Al hombre que vivía la Palabra de Dios, que la ansiaba de noche, que la regustaba rezándola a la Madre, Imitando a Cristo, viviéndola en el pobre. Son testimonios de oración para gustarlos en reflexión.

6º.----Por último, hemos añadido también unos testimonios gráficos, que son unas obras pictóricas realizadas por diversos autores y estilos diferentes, todas ellas creadas para recordar a Fr. Jesús. Expresan momentos de su vida, de su acción caritativa y apostólica. Los santos han sentido debilidad por el arte, porque toda belleza para ellos era una teofanía que les llenaba de conocimientos de Dios.

El arte tiene la fuerza del misterio porque nos atrae con su belleza y fuerza espiritual. Nos hace vivir el pasado en presente, convirtiéndole en voz  espiritual que nos eleva a Dios.

Este puede ser unos de los testimonios que perduren en el tiempo con la fuerza del presente. Como también puede ser el documento que lleve al futuro el conocimiento no sólo del recuerdo, sino la memoria histórica que actúa como transcendencia del que aún vive entre nosotros

7º.----Hemos querido presentar el libro aquí en Talavera, porque para Fr. Jesús era un lugar muy querido, no sólo porque aquí tenía a su familia, a la que amaba con todo el corazón, sino porque aquí encontró amigos verdaderos que le apreciaban y con los que compartía su sencilla amistad. En Talavera se sentía como en propia casa, conocía a gente sencilla y buena, como a niños con los que hablaba de Dios y les ofrecía algún caramelito que le regalaban.

8º.----Y para terminar, permitidme que de las gracias de forma especial a Manuel Cerdán, esposa, hijos y familia, que han hecho posible este encuentro con ustedes. También Fr. Jesús les recordaba mucho en vida, Hacía admiraciones de su generosidad y atenciones para con él. Como recordaba a todos y cada uno de los amigos y conocidos, siempre haciendo elogios de la bondad que tienen todos, pues para él todos eran muy buenos, el único que se veía malo era él.

Les agradezco la atención que me han  prestado y su presencia aquí.

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Fray JESUS DE LA CRUZ “VIDA OCULTA DE UN MÍSTICO
(PRESENTACIÓN)  
 
1º----Queremos también presentarles este otro libro: “VIDA OCULTA DE UN MÍSTICO” que se publicó en el año 2011 y que no pudimos presentarle aquí en Talavera en su momento oportuno. Dado el interés e importancia que este libro tiene en la vida de Fr. Jesús, queremos que ustedes le conozcan también, pues él nos descubre  lo más importante  de su vida.

2º.----El tema central del libro es dar a conocer su vida interior. La vida espiritual es lo más importante de la persona, porque en ella descubrimos la unión profunda que envolvía su vida.

Y en este libro conocemos al verdadero Fr.  Jesús, al hombre que vive en una profunda unión con Cristo, al que quiere imitar y estar centrado todo el día en Él. Para Fr. Jesús Cristo es el Hijo de Dios, el que ha dado la vida por nosotros, el que  merece ser amado y dar cuanto se tiene para ganar a Cristo.

Por Él pasará horas, a veces días o noches, en oración ante el sagrario para reparar sus ímpetus o defectos, como para centrar su vida en total comunión con Cristo, viviendo en  silencio la Pasión y la entrega de amor por nosotros.

3º.----Para llegar a esa unión con Cristo, comienza por hacerse devoto de María. En sus manos cayó el libro: “La Mística Ciudad de Dios”, de la Madre Ágreda, y hace de él un verdadero vademécum. Lee más de un centenar de veces el libro  y cada día siente la necesidad de volver a leerle de nuevo, pues tiene la impresión de estar hablando con la Virgen cuando le lee.

En este libro encontró lo que tanto anhelaba durante toda su vida, encontró a la MADRE, a la Virgen María. Él la hace su Maestra, su educadora, su fiel guía para que en todo le acompañe. Con Ella pasa las noches  estudiando en esa escuela de la Virgen, no sólo su vida sino que Ella le descubre el misterio de Dios, el misterio de la creación omnipotente, de la elección de la criatura más amada y perfecta de Dios: la Virgen María, la Mística Cuidad de Dios, donde Él ha puesto su morada y donde florecen las virtudes más santas y gloriosas.  

Él se metió en esa ciudad –en este libro- y no quería salir de ella. En Ella lo tenía todo. En ella descubrió las maravillas que Dios ha hecho y ha puesto sobre la Virgen María, colocada en lo más alto del mundo, como la Ciudad de Dios, de la que nos viene el Mesías, el Hijo de Dios.

Ella, la Virgen María, que es su maestra, le enseña el camino de Jesús. El empeño de la Virgen es que conozcamos a Jesús, que vayamos a Jesús, porque El es el Camino, la Verdad y la Vida, al que tenemos que escuchar.

En este libro encontró la historia de su vida. De ahí que cuando hable de él se emocione y le salgas las lágrimas. Su lectura le imprimió un espíritu lleno de la ciencia de Dios. Él que era un indocto, un simple hermano sin estudios, se volvió un auténtico místico con palabra de ciencia infusa. De ahí que vengan a él los sabios y entendidos para que él les hable desde su experiencia de Dios. Realmente admirable este hombre.

4º.----Otro punto del libro son las devociones que él mantiene, como medios para reforzar su espiritualidad. Y entre esas devociones está la devoción a: 

San Pedro de Alcántara. Desde que llegó por primera vez al Santuario de Arenas, se hizo ya un fiel seguidor. Le impresionó su vida y quiso imitarle en todo, en la dura penitencia que hacía el santo y en la contínua oración y meditación donde encuentra el camino de la santidad. El nombre de San Pedro lo tenía en los labios y en el corazón. De ahí que terminé identificándose con el santo hasta en lo físico, del que la gente decía que era un segundo San Pedro. 

A San José, esposo de la Virgen. Místicamente quedó atrapado en admiración por la vida de San José. El santo elegido por Dios para hacer las veces de padre de Jesús y esposo de la Virgen. El hombre puro y casto, que vive en su interior y en su vida un misterio profundo que le sobrepasa. Es el hombre tierno y delicado para con la Virgen que la ayuda y acompaña siempre, que da su vida en total silencio y servicio para que sólo Ellos sean los que figuren porque de Ellos nos viene la Vida. 

A los Ángeles. Para él los Ángeles son los enviados de Dios que cuidan de nosotros y nos protegen en la vida. Todos tenemos un Ángel que nos acompaña siempre. Descubre la lucha del bien y el mal representada entre Lucifer –el Ángel de las tinieblas-  y San Miguel –el Ángel de la luz y la gracia- y se da cuenta que en la batalla de nuestra vida el Ángel del bien le acompaña, le ilumina y le defiende del mal. Para él es un deber tenerlos devoción.

5º.----Realmente es un libro no sólo interesante para conocer a Fr. Jesús, sino para emplearle como ayuda en nuestra vida espiritual, ya que nos puede servir para centrar nuestra  vida de oración y relación con Dios.

6º.----Les agradezco no sólo la atención que me han prestado, sino su presencia e interés por este Hermano nuestro tan querido.

Gracias a todos….

martes, 12 de noviembre de 2013

Exposición de obra pictórica y presentación del nuevo libro. Arenas de San Pedro.

En Arenas de San Pedro tendremos la exposición de obras pictóricas y presentación de los dos últimos libros. Comenzará el 5 de diciembre también por la tarde con un acto de inauguración a las 19:00. La exposición durará hasta el día 9 inclusive, en la Fundación Marcelo Gómez Matías, en horario de 18:30 a 21:00.

Deseamos que haya suerte y éxito.

Os esperamos.

Fundación Marcelo Gómez
C/. Dr. Lorenzo Velázquez, 6
05400 ARENAS DE SAN PEDRO
(Ávila)

Presentación del nuevo libro. Talavera de la Reina.

En este mes de noviembre, el día 15 a las siete y media de la tarde, tenemos proyectado el presentar este último libro de Fr. Jesús, en Talavera de la Reina (Toledo), en la Galería CERDAN, gran amigo que nos aprecia mucho, allí también presentamos los dos primeros y siempre nos fue muy bien, con buena acogida y bastante personal. Esperamos que en esta ocasión sea lo mismo.

Todo el mundo queda invitado. Allí nos vemos.

lunes, 14 de octubre de 2013

Ya está disponible la web sobre Fray Jesús de la Cruz. Os animo a todos a que la visitéis y disfrutéis con la experiencia.



jueves, 10 de octubre de 2013

Por fin podemos disfrutar de una nueva publicación sobre Fray Jesús de la Cruz. Sigamos conociéndole y acercandonos a Dios de su mano.

 



miércoles, 2 de octubre de 2013

Arte religioso en Salvador Dalí

Dalí está de moda. El pintor de Cadaqués es la gran atracción del arte moderno. El museo Reina Sofía de Madrid se ve desbordado de los amantes del arte del pintor español. Tanto en periódicos, revistas, como en radio y Televisión, se nos está dando información sobre la artística belleza de su obra, que abarca todos los campos pictóricos, como de la multiforme y extensa obra realizada por este genio de la pintura, donde nos desborda la sutil e ingeniosa inspiración artística, casi siempre basada en obras clásicas religiosas, como también en la mitología griega y occidental.

Detalle de La cena, Salvador Dalí

Salvador Dalí, 1904-1989, pintor catalán, es prácticamente autodidacta, aunque pasó tres años (1921-1924) por la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, para obtener el título académico. Ya desde joven adquirió fama y formó parte de un grupo de intelectuales literatos y pintores de su época (Picasso, García Lorca, Buñuel…). Era aquel un tiempo en el que imperaban los “ismos del arte”, casi todos ellos conducidos por un modernismo abstracto y materialista, cuando no ateo. Pero en medio de toda esa baraúnda, Dalí siempre se proclamó: “católico, apostólico y romano”. En su Vida secreta o Autobiografía, 1950, Dalí escribió: “los artistas llamados abstractos son fundamentalmente artistas que no creen en nada… Estoy convencido del próximo fin del materialismo… por reacción vendrá una nueva cosmogonía religiosa”. Este pensamiento es muy valioso por proceder de uno de los grandes colosos del arte moderno.

De Dalí se ha dicho de todo, pero apenas se conoce la abundancia de su arte religioso, pues fundamentalmente es pintor religioso. Se le ha llamado “teólogo del arte” y un “místico cristiano del pincel”. Su forma de pensar y de pintar, le ganó la mayor oposición y marginación, tanto por parte de la crítica y pensadores de izquierdas, como de los teorizantes materialistas que están en contra de la cultura cristiana. Si se hubiera confesado comunista, ateo o arreligioso, hubiera superado a Picasso y a todos los artistas de su época. Por eso, frente a esa crítica adversa queremos reivindicar su arte religioso y hacer que se conozca su valiosa obra.

La crucifixión, Salvador Dalí
Dada la brevedad del artículo frente a la extensa obra religiosa de este autor, nos limitaremos a enumerar las principales obras con cortas reflexiones, con el fin de que nos hagamos una idea de la grandiosidad y nutrida obra religiosa de este autor.

Dalí inició el tema religioso con un motivo que tuvo gran aceptación en el arte de su tiempo: el apocalíptico Jinete de la muerte, donde además de la idea religiosa, impacta la habilidad del dibujo y el de los colores. A Dalí en este tiempo le obsesionaba la muerte, pues escribió: “no trascurre un solo minuto sin que el sublime espectro de la muerte me acompañe”. De 1937 datan dos temas bíblicos titulados uno Salomé y el otro Herodías. En 1945 Dalí realizó uno de sus grandes cuadros religiosos: La resurrección de la carne. Es fruto de su fantasía que al contemplar los despojos humanos, la fe en la resurrección es un consuelo. Y en 1946, sorprendió a los seguidores con un cuadro lleno de mística y belleza espiritual: Las tentaciones de San Antonio. Una vida muy conocida en los santos de la Iglesia. El Santo, huyendo del mundo y las atracciones de la carne, se retira al desierto para verse libre, pero allí es terriblemente tentado. La mística y voluptuosa visión apenas se sostiene. Obra colosal llena de sentido religioso y espiritual.

La tentación de San Antonio, Salvador Dalí
La Madonna de Portlligat, Salvador Dalí
Y a partir de este momento, Dalí se centra en su producción más espiritual, llegando a decir: “El cielo se encuentra en el centro del pecho del hombre que tiene fe”. A este momento místico pertenece la: Madonna de Port Lligat, 1949, donde aparece la imagen del la Virgen con el Niño Jesús llevándole en el interior de su pecho, como en un sagrario, toda ella enmarcada en un arco de triunfo. Y siguiendo este momento de inspiración mística, sale a la luz su pintura más conocida: el Cristo de San Juan de la Cruz, 1951, cuya inspiración está basada en un dibujo del místico abulense. Dalí lo crea en un momento de éxtasis, ya que su deseo era pintar un Cristo bello, entregado a ese mundo por el que da su vida. Este motivo de la cruz le sirve de inspiración y pinta varias cruces de Cristo, tales como la Cruz aritmosófica, 1952; Cruz nuclear, 1952; la Cruz del ángel, 1960, y dos crucifixiones más; cerrando esta etapa con una de las obras más geniales de Dalí: La última cena, 1955, donde aparee Cristo bendiciendo el pan y el vino, como dentro de un sagrario místico, estando los Apóstoles en total y profunda comunión de pensamiento eucarístico.

Cristo de San Juan de la Cruz, Salvador Dalí
Cruz nuclear, Salador Dalí
Durante estos años la actividad creativa de Dalí es frenética en temas religiosos, creación artística que no abandonará hasta el fin de su vida. De 1957 data también la figura de Santiago el Grande, montando un caballo descomunal, extendiendo su brazo hacia la figura de Cristo del que salen rayos de gracia y protección. En 1958 realizó la Madonna cósmica y en el mismo año presentó también la Asunción. Después vendría la Virgen de Guadalupe, obra de gran originalidad, ya que su manto espléndido de color, está decorado con bellos ángeles, simbolizando la corte celeste que la acompaña. En 1960 dio a conocer la Sirvienta de los discípulos de Emaús, la Trinidad, Santa Ana y el Niño, Santa Ana y San Juan, el Concilio ecuménico y varios cuadros del Apocalipsis, terminando la serie con el Quinto sello del Apocalipsis, emulando al Greco.

Santiago el Grande, Salvador Dalí
Dalí vivió esos años como el más dulce momento creativo, con frenética actividad de fantasía, rompiendo con todos los ismos que caracterizan el arte moderno. Es sin duda el mejor pintor de la época y el que domina como ninguno el color y el dibujo sin olvidar el sentido religioso. Él quiso demostrar que el arte moderno sin la faceta religiosa, nace ya defectuoso. Algunos de sus cuadros, conocidos en todo el mundo, son hoy cumbre del arte moderno.

Sólo hacer una lista de sus obras nos llevaría muy lejos, ya que fue muy prolífico en este tema. Lo bueno es que casi toda su producción lleva el sello del sentido religioso, donde no faltan los símbolos o motivos que hablan el lenguaje cristiano. Basta contemplar algunas de sus obras para comprobar esta realidad. Digamos: Basílica de San Pedro, Explosión de fe cristiana en el centro de una catedral, Retrato de San Jerónimo, San Jerónimo en su celda, el Sagrado Corazón de Jesús, 1962, Escenas del Apocalipsis, la Segunda llegada de Cristo. Piedad, 1982, otra Piedad en1983, siempre inspiradas en la clásica de Miguel Ángel en el Vaticano. Pintó un San Sebastián, siguiendo a Guido Reni y al Greco. Tiene también un cuadro titulado Mártir, cuyo cuerpo humano retorcido por el dolor indica la entrega del sufrimiento. San Salvador y Antonio Gaudí –ya abierto su proceso de beatificación-. Decoró el Padre Nuestro, con imágenes sugerentes de fe e ilustró libros, joyas y objetos de arte, donde siempre está presente el sentido religioso.

Quedan en su larga lista de producción obras que sin ser llamadas religiosas trasmiten un sentido auténtico de fe cristiana, como la magistral obra de Sueño de Colón, descubrimiento de América, cargada de símbolos cristianos, el Ángelus=Pop. Op, Regina Coeli, Santa Cecilia, Beato Juan XXIII y un largo etc., con otras muchas obras que dejamos sin enumerar.

El sueño de Colón, Salvador Dalí
Sí, reivindicamos para Dalí el alto puesto de nuestro arte religioso moderno, ya que él ha superado con creces los honores que a otros sin tantos méritos les atribuyen.